Encuentro Fotográfico “Mujeres a la Montaña”: Una Experiencia de Conexión, Emoción y Fotografía
- Angie Sanabria

- 6 dic 2024
- 4 Min. de lectura
El pasado fin de semana, algo especial ocurrió en los Llanos Orientales, un lugar que guarda para mí una conexión profunda, ya que fue donde crecí. Tuve la oportunidad de participar en un encuentro fotográfico llamado Mujeres a la Montaña, organizado por las talentosas Anyela Aragón y Jinneth Acosta. Este evento fue un refugio no solo para las mujeres que compartimos la experiencia, sino también para nuestras emociones y aprendizajes.

Un Viaje Fotográfico en la Naturaleza
Durante tres días, fui parte de un viaje de exploración en el que la naturaleza se convirtió en nuestra maestra y nuestra inspiración. Tuvimos la oportunidad de capturar paisajes espectaculares, observar aves y mamíferos, y sumergirnos en la diversidad que ofrece el entorno. Cada salida fotográfica fue diferente: desde fotografía de teleobjetivo, hasta macrofotografía. Pero lo más valioso de cada una de estas experiencias no fue solo el clic de la cámara, sino lo que compartimos mientras fotografiábamos: consejos y risas, y ese aprendizaje que surge solo cuando estás rodeada de otras personas que aman lo que haces.
Anye y Jinn, nos orientaron durante cada salida, enseñándonos desde lo técnico hasta lo emocional: la importancia de la exposición, la regla del triángulo fotográfico y cómo la hora del día influye en nuestras fotos. Pero lo que realmente destacó fue su capacidad para hacernos sentir seguras en el proceso, como si estuviéramos rodeadas de un círculo de apoyo que nos permitía ser nosotras mismas, tanto como fotógrafas como mujeres.
Conexión en Comunidad Femenina
Al principio, debo confesar que sentí una gran ansiedad. Compartir en un espacio tan íntimo, rodeada solo de mujeres que no conocía, era algo que me ponía muy ansiosa. Pero rápidamente me di cuenta de que este espacio era todo lo contrario a lo que temía. La atención al detalle, el ambiente seguro y acogedor, y el hecho de que cada una de nosotras tenía algo único que aportar, hizo que me sintiera cómoda y en casa.

Momentos Especiales que Marcaron el Corazón
Es difícil elegir un solo momento, pero si tuviera que destacar algo, sería sin duda la observación de los búhos de pradera. Verlos en su hábitat natural fue como una medicina para el alma. Todo lo que sentía en ese momento de agotamiento y malestar físico desapareció en cuanto vi a esas majestuosas aves. No solo fue un momento fotográfico, sino también un momento de sanación.
Y sin duda no puedo dejar atras otro de los momentos que más marcó esta experiencia fue el desayuno en medio de la naturaleza. Ese espacio parecía sacado de un sueño, un reflejo de lo que sucede cuando nos detenemos a conectar profundamente con la tierra y con nosotros mismos. En ese espacio de paz, todo encajaba a la perfección: el aire fresco, el sonido de la fauna, y la tranquilidad que solo la naturaleza puede ofrecer.
El Poder de la Naturaleza y la Fotografía
Los Llanos Orientales no solo son el lugar donde crecí, sino también una fuente constante de inspiración. Viví allí durante diez años, por lo que este evento fue una vuelta a mis raíces. Capturar la diversidad de mi tierra a través de mi lente fue una experiencia profundamente emocional. El entorno no solo influyó en mis fotografías, sino también en mi estado emocional. Estar rodeada de tanta belleza me permitió reencontrarme con el amor por la naturaleza y la fotografía, un amor que, aunque siempre estuvo allí, a veces se opaca en medio de la rutina diaria.
Recuerdo haberme sentido sentí mal físicamente , con dolor de cabeza y mareos, sin ganas de tomar fotos. Pero cuando llegamos a ver los búhos de pradera, fue como si toda esa energía negativa se desvaneciera. Esa fue mi medicina, mi recarga de energía. Y es algo que me lleva a pensar que la naturaleza, la fotografía y la conexión humana tienen un poder sanador increíble.

Conexión Profunda
Este encuentro también me permitió conectar con mujeres que admiro profundamente. La oportunidad de compartir con Jinn, una fotógrafa cuyo trabajo respeto enormemente, fue una de las experiencias más enriquecedoras. Ella, junto con Anye, compartieron generosamente sus conocimientos y su energía. La conexión que sentí con ellas y con las demás participantes fue tan genuina que me hizo sentir que no estábamos solo aprendiendo sobre fotografía, sino también sobre nosotras mismas.
Una de las lecciones más valiosas de este evento fue el recordatorio de que las mujeres somos poderosas, aunque a menudo no lo reconozcamos. Fue en este espacio donde entendí, de una manera más profunda, lo que significa el poder de la sororidad y la importancia de crear espacios seguros en los que podamos ser vulnerables, compartir nuestras historias y, sobre todo, aprender las unas de las otras.
El Valor de los Detalles
Lo que más me impactó de este evento fue la dedicación puesta en los pequeños detalles. Las libretas personalizadas fueron solo el comienzo. Cada comida, cada salida, cada rincón del lugar estaba pensado para que nos sintiéramos bien.
Una Invitación a Vivir Experiencias Similares
Si alguna vez tienes la oportunidad de participar en un evento como este, te lo recomiendo con todo mi corazón. Mujeres a la Montaña no solo fue un espacio para aprender sobre fotografía, sino también un refugio donde nuestras emociones, talentos y vivencias se unieron de manera mágica. Y si se presenta la oportunidad de conectar con mujeres como Anye y Jinn, ni lo dudes: hazlo. Son personas que no solo te enseñarán a mirar el mundo con nuevos ojos, sino también a conectar contigo misma de manera profunda.
Si algo me enseñó esta experiencia es que la fotografía, como el arte, no solo captura imágenes, sino momentos, sentimientos y recuerdos que nos sanan. Si tienes la oportunidad de vivir un encuentro como este, no dudes en hacerlo. Te aseguro que no solo te llevarás grandes fotografías, sino también un corazón lleno de recuerdos valiosos.







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